Andrés Abecasis

Director de Innovación de Fundación Avina, nos cuenta sobre los principales programas de Avina en Latinoamérica y su participación en el congreso.

¿Cuáles son los programas principales que hoy se focaliza a nivel Latinoamericano AVINA?

Avina promueve la colaboración intersectorial para abordar los grandes desafíos de América Latina y contribuir a las soluciones que el mundo necesita, desde el Sur Global.

Entendemos que los principales desafíos en nuestro futuro cercano son la emergencia climática, la necesidad de reinventar la democracia, de transitar a una economía inclusiva y circular, y de asegurar que la tecnología se ponga al servicio de la inteligencia humana colectiva.

A partir de esa lectura del contexto, actualmente nos concentramos en 8 programas: Acción Climática, Ciudades Sustentables, Biomas, Acceso al Agua, Reciclaje Inclusivo, Innovación Política, Migraciones y Tecnologías para el Cambio Social.

¿Qué casos van a presentar en el Primer Congreso Latinoamericano de Marketing Social?

En el Congreso compartiremos nuestro aprendizaje sobre cómo las sociedades son capaces de transformar el statu-quo, en gran escala y de manera sostenible, basándose en la gestión de la colaboración.

Compartiremos además: cómo la sociedad argentina logró evitar la deforestación de una estancia prístina a manos de la mafia de la tierra para crear uno de los mayores parques nacionales de Argentina; cómo Chile se convirtió de un país en crisis energética a un modelo global de sustentabilidad ;y cómo pasaron los cartoneros de ser excluidos a ser prestadores de un servicio público, formalizados por los gobiernos, reconocidos por la banca multilateral, y capaces de unir a Coca-Cola y Pepsico en una misma alianza.

 ¿Es verdad que ya cumplen 25 años como organización? ¿Cuál es el balance que hacen de toda esa experiencia acumulada?

Hace un cuarto de siglo nacimos para apoyar la capacidad de América Latina para autotransformarse en búsqueda de un desarrollo sostenible. Estamos profundamente orgullosos de haber sido parte de procesos colaborativos regionales de gran impacto que lograron, por ejemplo, mejorar el acceso al agua para más de 3 millones de latinoamericanos, proteger por ley el rol de los recicladores urbanos en 10 países y mejorar sus condiciones de trabajo o mantener a más de 8 millones de Km2 de selva amazónica y bosque chaqueño bajo monitoreo satelital. Sin embargo, también estamos conscientes de que es mucho más lo que necesitamos hacer. Y debemos hacerlo más rápido. Para ello necesitamos sumar a los procesos sociales innovación en las relaciones, transformar los modelos de negocio de las empresas e incorporar nuevas tecnologías.